Hay veces que las palabras dicen mucho y otras que no dicen absolutamente nada e incluso le pides a quien las ha dicho que te las explique porque no eres capaz de entender lo que escuchan tus oídos, como Mafalda decía.
Por eso en ocasiones deseo escuchar las cálidas palabras de un amigo que te reconfortan cuerpo y alma y en otras ocasiones cuando deseas que te digan aunque sea un ¿como estás? Y no lo escuchas sientes una impotencia que no entiendes.
Por eso en ocasiones deseo escuchar las cálidas palabras de un amigo que te reconfortan cuerpo y alma y en otras ocasiones cuando deseas que te digan aunque sea un ¿como estás? Y no lo escuchas sientes una impotencia que no entiendes.
Nadie es capaz de superar los malos momentos sin una palabra amiga, sin una palmada de aliento que refresque el ambiente.
Ahora que el corazón se parte en pequeños pedazos por todo lo que le oprime, ahora que esos pedazos me dicen que en definitiva soy humana que siento, que estoy viva aunque duela.
En esos pedazos hay uno muy especial que quiero recoger y colocar de nuevo. Ese pedazo es el adiós a un familiar muy cercano que hoy nos ha dejado. Que hoy ha pasado de ser un cuerpo que sufría a un alma libre. Espero que estés donde estés puedas disfrutar de tus nietos y de sus vidas. Todos te tendremos en el corazón.
Otro pedazo lo quiero guardar muy muy bien. Es el pedazo que me hace recordar quien quería ser, en quien quería convertirme, en quien me convertí y en quien quería confirmarme. Esa maternidad que conseguí por una vía maravillosa pero que no he podido repetir. Que no he podido rememorar pero lo peor no es mi pedazo roto y machucado por el tiempo. Lo peor es el angelito que queda en el limbo administrativo y burocrático y necio de la que deciden que es lo que debe ser lo que debe pasar.
El resto de pedacitos se quedan en stand bye hasta que se den nuevas circunstancias. Esperemos que una siga su curso y sea el correcto y la otra se solucione y mi hermano pueda acompañarme muchis años.
Debo decir que verle con esa fortaleza me hace seguir con una breve pero intensa sonrisa sin que parezca una mueca.
Espero hacer otra entrada en breve diciendo que ese pedacito se ha recompuesto
Ahora que el corazón se parte en pequeños pedazos por todo lo que le oprime, ahora que esos pedazos me dicen que en definitiva soy humana que siento, que estoy viva aunque duela.
En esos pedazos hay uno muy especial que quiero recoger y colocar de nuevo. Ese pedazo es el adiós a un familiar muy cercano que hoy nos ha dejado. Que hoy ha pasado de ser un cuerpo que sufría a un alma libre. Espero que estés donde estés puedas disfrutar de tus nietos y de sus vidas. Todos te tendremos en el corazón.
Otro pedazo lo quiero guardar muy muy bien. Es el pedazo que me hace recordar quien quería ser, en quien quería convertirme, en quien me convertí y en quien quería confirmarme. Esa maternidad que conseguí por una vía maravillosa pero que no he podido repetir. Que no he podido rememorar pero lo peor no es mi pedazo roto y machucado por el tiempo. Lo peor es el angelito que queda en el limbo administrativo y burocrático y necio de la que deciden que es lo que debe ser lo que debe pasar.
El resto de pedacitos se quedan en stand bye hasta que se den nuevas circunstancias. Esperemos que una siga su curso y sea el correcto y la otra se solucione y mi hermano pueda acompañarme muchis años.
Debo decir que verle con esa fortaleza me hace seguir con una breve pero intensa sonrisa sin que parezca una mueca.
Espero hacer otra entrada en breve diciendo que ese pedacito se ha recompuesto
Hasta entonces adiós. Voy a intentar consolar a mi familia por su perdida



